domingo

derecho.


¿Con qué derecho me acerqué a ti la primera vez?

¿quién me dio las atribuciones de las que hice uso?


¿por qué pregunté más y más cosas?

solo para saber más de ti.

por favor, ni siquiera yo me creo eso.


¿por qué te quiero cerca?

¿por qué no puedo evitar pensar que no debo, y, sin embargo, lo hago?


¿Acaso la fuerza de gravedad de todo el universo se concentra en tus ojos?

¿o es que tus palabras tienen algún tipo de droga que me ha convertido en este amasijo de problemas?


¿Con qué derecho te hablo?

aún a sabiendas de que no debo,

aún siendo conciente de lo que siento y de lo que tú no puedes llegar a sentir por mi.


La respuesta es simple.

No hay derecho, nunca lo tuve, y probablemente nunca lo tendré.

Perderte es lo único que quiero evitar a toda costa. Esto es una lucha donde todo vale, con tal de mantenerte cerca.

Nunca dejaré de tomarme atribuciones que en un primer lugar jamás estuvieron en mis manos.

Nunca dejaré de ser tan egoísta.

Nunca dejaré de quererte...

No hay comentarios:

Publicar un comentario