
Buscando la razón de la sinrazón que me llevó a moverme, he llegado a este lugar, pero, tras mucho caminar y divagar, caí en cuenta de un pequeño, por no decir asquerosamente molesto, detalle, si es una sinrazón, ¿no debería carecer de razón?
Y si, tontamente emprendí un viaje cuyo destino no existe en este mundo, y tampoco en esta realidad, de hecho, ahora pongo en duda que siquiera esté en algún plano existencial distinto.
Podría razonar, y quedarme así por unos días, semanas tal vez, pero, ¿sacaría algo de eso?
La conclusión está a la vista, no es necesario seguir cavilando.
Entonces, ¿vuelvo a casa?
No creo, es más interesante chocar perpetuamente con este muro irrompible llamado realidad, ¿no lo hacen todos alguna vez?
Así como el tiempo pasa para todos, la realidad es válida para cada ser, ya este vivo, o sea inanimado...
Razonar, pensar, mantener ocupada la mente... ¿y luego?...Luego ser, lo dijo Descartes, valgámosnos pues de su autoridad para quitarnos de encima el problema de justificar esta afirmación.
Autoridad...¿quién se la confirió?
No es que la respuesta sea relevante para mi problema, así que será mejor dejarla para después.
Lo que realmente importa en este momento es encontrar la razón no existente de un suceso que no requería de tal cosa para ocurrir. Algunos tuvieron la brillante ocurrencia de proponer como culpable al azar, supongo que todo vale con tal de cumplir con ofrecer una idea...supongo. Otros sugirieron a la (mi) mala suerte, nuevamente se trataba de una solución que podría aplicarse a cualquier evento, pero que a mi no lograba satisfacer. Yo, por otra parte, podría proponer muchas cosas, por ejemplo a ustedes lectores, como mis culpables. Es una salida igualmente fácil, y es también perfectamente válida, claro, válida para mi, mientras no me pidan una justificación, la cual solo para molestarlos, no les brindaría.
Ahora, volviendo a mi problema, ¡la razón no está!, como ya dije, no existe, reside en algún lugar tan alejado, que mi mente no la puede alcanzar, tal vez esté más lejana que el confín mismo del universo que habitamos...
Excusas, solo doy excusas para no decir de frente que al final me he rendido.
Quizás sí fue la mala suerte, ayudada por el azar y por ustedes, quizás todos somos culpables, y quizás por eso mismo la razón no existe...Son tantas las causas, que nombrar una en particular, sería negar las otras, lo cual sería negar el suceso en sí, y por ende a la realidad. No podemos negar a esta última, por extensión tampoco podemos hacer lo mismo con los culpables de ella, a los cuales, por cierto, no podemos nombrar.
¿no les parece irrisorio?
Existen, pero no hay papel ni voz que pueda denunciarlos, más que irrisorio, me parece que es un cruel sarcasmo de este mundo en el cual vivo.
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